El arte de cortar un Jamón Ibérico

El arte de cortar un Jamón Ibérico

Para poder degustar un jamón ibérico con todas sus texturas y aromas, debemos saber cómo cortar cada loncha y darle el tamaño perfecto.

      Lo primero que debemos conocer son las partes del Jamón Ibérico.

Partes del Jamón ibérico

El Jamón ibérico se divide en cinco partes y cada una de ella tiene sabores y texturas diferentes.

Caña:

Es la parte más estrecha y su carne es más fibrosa y más dura que el resto. Con un corte adecuado, se le puede sacar mucho partido. Suele utilizarse para hacer caldos

Nudillo:

Su sabor es muy intenso, su carne es oscura, fibrosa y curadas a la vez que jugosa. Se encuentra situada entre la maza y la caña.

Maza:

Es la parte del Jamón Ibérico que concentra mayor cantidad de carne y es muy tierna y jugosa. Tiene más grasa infiltrada. Es la parte más apropiada para comenzar a cortar el jamón.

Babilla:

Es la zona más magra y menos jugosa del jamón siendo su zona la más curada. Una vez consumida la maza, es por donde se continúa el corte. Su sabor es muy intenso.

Punta:

Es la parte de la pieza con más sabor y jugosidad y posee gran contenido graso.

A continuación, los pasos para cortar de manera adecuada un Jamón ibérico.

Debemos tener un espacio limpio y seguro donde trabajemos cómodamente.

El jamonero o soporte para el jamón debe tener una altura adecuada al nivel de las manos y una posición plana y estable para poder lonchear el Jamón ibérico adecuadamente. Debemos asegurarnos que le jamonero este fijo y no haya posibilidad de desplazamiento.

Pasos:
       

  1. Quita la capa exterior.
  2. Hacer una incisión bajo la caña y limpia hacia la punta.
  3. Empieza a cortar en la parte alta de la maza.
  4. En línea recta y a todo lo ancho desde el jarrete hacia la punta, debemos sacar lonchas de 2 a 4 cm.
  5. Perfila alrededor del hueso.
  6. Dar la vuelta al Jamón ibérico y repite el proceso por la parte de la babilla.

Para poder extraer todo el sabor del Jamón ibérico debemos conseguir lonchas finas y homogéneas.

Toda está técnica no sería posible sin los utensilios necesarios.

Para poder cortar de forma perfecta el Jamón Ibérico debemos tener un jamonero o soporte para el jamón con buena fijación y que aporte comodidad al cortador. Debemos tener la altura adecuada a nivel de las manos y tener un plano estable.

Para poder cortar el Jamón Ibérico lo ideal es tener tres tipos de cuchillos y que estén muy afilados. Los cuchillos necesarios son; un cuchillo jamonero que sea largo y flexible; un cuchillo de sierra para retirar la corteza y un cuchillo estilo puntilla, que sea corto para cortes precisos para poder separar el jamón del hueso.

Emplatado

El Jamón Ibérico es un producto que siempre que este en una mesa será el centro de atención, por eso, el grosor y la anchura de las lonchas son cruciales, requiriendo un loncheado fino y homogéneo, de 2-3 mm, para facilitar la liberación de los aromas más característicos del Jamón Ibérico.

Lo ideal es usar platos lisos y blancos, que no distraigan la atención, y al final, limpiar cualquier resto del plato para que la presentación sea perfecta.

 

Conservación del Jamón ibérico

Para conservar de manera perfecta el Jamón Ibérico, debe guardarse en un lugar fresco y seco, que no le de la luz del sol de la luz directa. Para mantener todas sus cualidades, deja sin limpiar la capa exterior de la parte que no se vaya a cortar. Por último, basta con taparlo con un paño de algodón para protegerlo de la luz y la humedad.

Blíster

Una de las opciones más versátiles de hoy en día para envasar el Jamón Ibérico y adaptarse a la demanda del consumidor, son los blíster o envases unitarios de Jamón Ibérico loncheado.

Con este tipo de envases podemos degustar el Jamón Ibérico en cualquier sitio. Para conservar el Jamón Ibérico envasado al vacío lo mejor es guardarlo en el frigorífico a una temperatura entre 5 grados y 2 grados. Nunca debemos congelarlo ya que perdería sus propiedades.
Para degustarlo y disfrutar de todas sus características, debemos sacarlo de la nevera al menos, con dos horas de antelación antes de su consumo. Es aconsejable sumergirlo unos instantes en agua templada y abrir el blíster 30 minutos antes de servirlo. Para saber si la temperatura es correcta para su consumo, la grasa del Jamón Ibérico debe tener un tono transparente.

      

     

Consejo: Para poder degustar el Jamón ibérico y extraer todo su aroma y sabor, el Jamón Ibérico debe servirse a una temperatura de 24 grados, esto hará que mantenga la textura y sabor.